sábado, 27 de diciembre de 2008

Escribiéndome

Cuando se pierde la noción de lo que eres
Y te trasformas en un quizás
Y las tal veces de la noche te atormentan como pesadillas
Y me vuelvo temerosa de mi propia sombra
Hecha reflejo en la pared de mi cuarto.

El terror de ser torrente y de dejar de ser cause
Y al mirar a las miles que me rodean y se pelean por mi carne
capullo de destino que no existe
cuando la fe en los milagros se pierde
cuando el arquitecto ya dejo los planos
y solo me queda el cemento y las manos

cuando todo esto pasa
cuando los ojos se levantan decididos
y me mojo los labios para pronunciar la siguiente palabra
solo me queda la certeza de que existo
existo en piel, existo en aire, existo en sol, existo en humo
y no quiero parar de respirar ni un segundo
porque presiento que podría morirme en el acto
morirme de vida, morirme de presencia, morirme de ganas
de unas ganas indomable de poseerme
de hacerme propia

será que dentro de esta bolsa
encontré a ojos cerrados la que fui
y al mirar este papel
veo tantas faltas de ortografía
pero por primera vez
veo las hermosa y sutil
y sobre todo la genuina caligrafía.

1 comentario:

Sofía dijo...

Me gustó. Lo que escribiste debería llevar como título tu nombre.